La historia de Clara Kotake

Brasil es un extenso país, tanto que alberga por cosas del destiño, la mayor comunidad japonesa había sido de Japón. Nipo- brasileños de sexta generación concentrados en la ciudad de Sao Paulo, la ciudad más rica de Brasil.
Brasil es el país sudamericano que más peregrinos aportación de toda América, debido a dos razones importantes: La religión católica y Paulo Coelho que con su libro «Diario de un mago» enganchó con sus periplos peregrinos a cientos, quizás miles de sus paisanos.
En cualquier albergue hay una recensión de un peregrino brasileño, una bandera de Brasil o cualquier otro artículo de publicidad que represente a Brasil. Los brasileños aman su tierra, aman su bandera y la llevan allá donde van. Ordem y progresso
Clara Etsuko Kotake era una peregrina de la sexta generación, vivía en Sao Paulo, Clara Kotake era de origen japones y como no!!! llevaba su bandera de Brasil. Porque Clara solo hablaba portugués.
El carácter brasileño es muy abierto, alegre, salvo excepciones que también conocí, pero estas últimas quedan para otra historia. Clara era una mujer valiente, decidida y amiga de sus amigas y aunque era brasileña de pura cepa, no tenía los genes brasileños de madres samba y menos trabajar.
Aquel día de San Xóan había mucha concurrencia en el albergue y eso deja poco tiempo para establecer relaciones o conocer a alguien que trae una historia maravillosa, con todo, Clara destacaba entre los demás, sin dudarlo para mí el que destacaba en ella era ver a una japonesa hablando en portugués brasileño-
Enseguida conectamos. Me gusta involucrar a los peregrinos en los preparativos de la cena, es la mejor manera de que te cuenten sus historias, una manera de confraternizar. Para mí es el mejor momento del día, unos cuantos peregrinos de diferentes partes del mundo preparando la cena alrededor de una mesa, unos cortando cebolla, otros zanahorias, otros pelando patatas , ajos, tomates y mientras todo eso sucede, compartido vino, experiencias, risas. Son momentos inolvidables.
A Clara la veías animada, activa, participativa, con ganas de hacer cosas, amigos, ganas de hablar. Enseguida ya éramos un grupo organizado en una tarea común, preparar la cena, algo tan trivial pero que realmente une a las personas. Las mesas siempre tuvieron esta función, la de unir a las personas.
Durante toda la tarde hablamos y hablamos, hablamos de muchas cosas, siempre me gusta saber cosas peculiares de los países, cómo la gastronomía, las costumbres, el folclore, etc. Por ella me enteré de que Sao Paulo era la ciudad del mundo que congregaba el mayor número de japoneses fuera de Japón, que Sao Paulo era una ciudad muy lluviosa pero la más rica del país.
En un instante dado de la tarde Clara me dijo.- Sergio, para el año que viene voy a volver con dos amigas de Sao Paulo. Hacer el Camino es una experiencia maravillosa y quiero que mis amigas puedan sentir y vivir lo que yo estoy sintiendo.
En la despedida Clara me regaló una bandera de Brasil con una leyenda escrita de su puño y letra y también cubrió una página entera en el libro de visitas del albergue.
Ya había pasado un año de aquello y un buen día dos peregrinas brasileñas que estaban en el albergue, me cuentan que iban a venir con una amiga que no pudo realizar el viaje.
Les pregunté cómo se llamaba su amiga y me respondieron con cara compungida que se llamaba Clara Kotake. Cómo dice usted? Clara Kotake? que casualidad tan grande.- Exclamé.
Clara estuvo aquí el año pasado y me aseguró que vendría con dos amigas. Pues sí, y somos nosotros. Clara desgraciadamente falleció, un cáncer la barrió en seis meses y como ya teníamos todo previsto para venir con ella, pues aquí estamos nos.
Inmediatamente fui al libro de visitas y busqué aquellas palabras que había dejado escrituras Clara. Las encontré y se las enseñe y les enseñé la bandera de Brasil que aún seguía en el mismo sitio donde ella la colocó y entre sollozos bajamos la mirada cómo buscando su recuerdo.
Cuando vi la fecha en la que Clara había escrito aquellas palabras quedé sorprendido al comprobar que sus amigas habían llegado el mismo día pero un año después al mismo albergue sin ellas saber que Clara había estado allí.
Indagando en la red, solo pude encontrar la demanda judicial que su hermana Nair Kotake presentó contra la compañía de seguros AGF por negarse a pagar como indemnización de su seguro de vida por imponerte de 70.000 reales o lo que es el mismo 16.000 euros.
